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martes, 12 de marzo de 2013

Libre, un corto sobre el desconsuelo





En Xalapa hay muchos realizadores jóvenes que no pierden el entusiasmo ante los pocos apoyos que puedan recibir, ya que más que nada Xalapa es una ciudad multicultural que permite a los jóvenes emprendedores hacerse de colaboradores en diversas áreas, ya sea en difusión, actuación, producción y posproducción.

Uno de estos emprendedores es Gustavo Vega y su equipo de trabajo, ya que llevan aproximadamente 5 años produciendo cortos de ficción, que han sido mostrados en la Galería de Arte Contemporáneo, en la Primera Muestra de Oftálmica y recientemente en el café La Central.

Asimismo, en el marco del Festival Internacional de Cine Documental de la Ciudad de México DOCSDF, que se llevó a cabo el Foro Iberoamericano de Productores y el encuentro de coproducción audiovisual para el cine documental “Latin Side of the Doc” que reunió a realizadores, productores, televisoras y fondos de producción de América Latina, Norteamérica, Europa y Asia durante el periodo que abarcó del 8 al 18 de noviembre, Gustavo Vega y Juan Nuñch obtuvieron el “Premio IMCINE” para documental en desarrollo, que tiene como finalidad el impulso a la creación cinematográfica en México, dicho evento tuvo como sede principal las instalaciones del Centro Cultural España en el casco histórico de la ciudad de México. Un logro que además de proyectar a Vega hacia el panorama nacional también contribuye a resaltar el trabajo de los realizadores xalapeños.
Por su parte Gustavo Vega es economista y ha producido y dirigido  trabajos de ficción y documental como Los Predilectos de la Luna, El Regreso, Martinica y Libre, filmado en Xalapa, Naolinco, La playa de Chalchihuecan, San Andrés Tlalnelhuayocan

En cuanto a Libre el equipo de trabajo ofreció algunos de sus comentarios y puntos de vista acerca de los obstáculos de cualquier filmación y del contexto xalapeño.

¿Cuáles fueron los principales obstáculos para filmar Libre?

“Para filmar Libre los principales obstáculos fueron enfrentarse al clima porque hizo que se postergaran las grabaciones, ya que cuando tenían que ser en 15 días se alargaron hasta tres meses. Otro problema fue que nos impedía realizar los cortes que además del clima, el escenario no era tal y como se había previsto desde un principio y bueno, había que trabajar sobre eso para que se pudieran sacar las tomas cómo habíamos estipulado. Por otro lado, manejar a los compañeros no fue complicado porque somos un equipo muy unido”, dijo Talia Garcés, directora de arte.

Gustavo Vega, director y guionista dijo que “para filmar el corto Libre nos tuvimos que apegar a los cánones artísticos porque no era por encargo de nadie y presupuesto de nadie, fue una producción 100 por ciento independiente, lo que tiene dos caras, por un lado, al no tener apoyo es más difícil conseguir las cosas y los permisos, pero al no tener el compromiso ni la presión se trabaja con libertad porque nadie te pide formatos, contenidos o estilos de producción o de narrativa visual. Una expresión artística me parece que debe ser así, debe salir de las entrañas de los creadores y ser un ideal, el arte finalmente es el reclamo de los ideales y esto significó evocar el ideal de hacer cine con los pocos recursos a nuestra disposición”.

En cuanto a la financiación, el encargado fue Erco Galván, quien comentó que puso de su bolsillo que pidió prestado el equipo. “La producción implica ser un medio para que se logre el objetivo planeado y al ser una producción independiente, toda la gente involucrada lo hace por gusto, así que más allá de lo que comenta Gustavo, de que nadie te presiona, es muy importante y cierto, por que toda la gente involucrada no está a fuerza. Otra cosa muy importante en cuanto a las dificultades de una producción independiente son los tiempos, esto afecta porque si no se controlan aumentan los gastos. Una aventaja fue que en esta producción nadie cobró, ni los actores, nadie, sólo fue costo de filmación, eso es fundamental para llevar a buen término un proyecto, que todos estén interesados y dispuestos a terminarlo”.
Rafael López, encargado de la posproducción, ya había participado con Gustavo en El Regreso, “donde estuve apoyando en detrás de cámaras y en lo que fue el montaje de Libre, una de las tareas más padres y también que significan un reto porque es montar todas las piezas, ver que todas den la emoción que se quiere conseguir, en este caso, seguir el guión de Gustavo y sus instrucciones, saber qué toma elegir o con qué experimentar. Puedo decir que hicimos muchos experimentos, yo creo que en el cine se debe hacer eso para poder encontrar la mejor línea posible con la cual al espectador se le trasmita una emoción”.

Más que nada, es claro que producir un cortometraje no sólo requiere voluntad o amor al arte, sino un arduo trabajo en equipo y la necesidad de tomar decisiones para resolver los obstáculos a los que se puede enfrentar una producción, para esto se requiere de experiencia y como se dice, de colmillo. En este sentido, Gustavo agregó que es fundamental entender que el cine es un proceso, que “lamentablemente es muy largo, porque para levantar una producción pues se requiere de mucho tiempo y esfuerzo. 

Entonces tienes la oportunidad de practicar realmente cada año o cada determinado periodo, el cine no es de hacerlo mañana o cada tercer día, lo importante es ir conformando un equipo de trabajo. La cuidad de Xalapa propicia esto porque hay de todo, hay ciudades que no tienen lo que hay aquí, como actores, escritores, tenemos posproductores, músicos, gente relacionada con el arte que propicia que se esté produciendo bajo estas condiciones, yo creo que muchas ciudades del país quisieran tener estas características. En Xalapa se produce con nada de recursos pero con mucho talento, conocimiento de causa en cuanto a las actividades artísticas. 

Entonces es un proceso, se va practicando muy despacito y al mismo tiempo se conforma un equipo de trabajo que permite conocernos y saber las capacidades y características de cada persona”.

Talia comentó que es la primera vez que participa con Gustavo, pero que fue la mejor experiencia, la más profesional que ha tenido como directora de Arte. También a participado como actriz en otras producciones, como La margaritas lloran de Ricardo Montesinos,  Deidades de Miguel Cárdenas y Sugestiones de Luis García.

Erick ya ha colaborado con Gustavo en El Regreso y Libre, así como también lo apoyó en Los predilectos de la Luna y otros proyectos. 

En cuanto al contexto cinematográfico en Xalapa, ¿cuáles son sus comentarios?

Gustavo dijo que no hay un movimiento cinematográfico en Xalapa como tal, “yo diría que está por llegar, aún no hay grandes producciones pero ya se vislumbran realizadores que están haciendo trabajos serios, serios en cuanto a narrativa, producción y estética visual, y es muy importante porque se están dando a conocer. Ya hay un movimiento de documental en Xalapa, impulsado por la Universidad Veracruzana, pero se está logrando”.

Por su parte, Rafael dijo que “hay mucho entusiasmo, ya hay numerosos ciclos y muestras y lo que hace falta es conocerse entre realizadores, ver los trabajos de todos, opinar y crear enlaces, uno de esos intentos es el del grupo de Facebook, Vamos a Hacer Cine, para que la gente que hace cine se conozca y haga propuestas”.

Erick comentó que “hay un movimiento pero nos toca la batuta a los que estamos haciendo nuestros trabajo, Xalapa es una ciudad multicultural, me lo dijo un cubano que vino de visitita y que estaba sorprendido porque conoció a músicos, escritores y gente que hace cine. Creo que es importante unir los esfuerzos entre las diferentes disciplinas para lograr proyectos, así que estos realizadores tienen la batuta para que Xalapa esté en el mapa por su movimiento cinematográfico”.

Finalmente, este equipo de trabajo es sólo uno de los esfuerzos que se hacen en Xalapa por llevar a la pantalla las historias y paisajes de los alrededores, ya el tiempo mostrará los éxitos de este tipo de equipos independientes y seguramente darán mayor a importancia a la  vida cultural de esta ciudad capital.


lunes, 4 de febrero de 2013

Joaquín Cosío opina sobre el cine mexicano




Más allá de ser un actor, Joaquín Cosío dijo que hace las cosas por placer, por el gusto que le producen, así que además de la actuación, Cosío también es amante de la literatura, fruto de esa relación es su libro de poemas Bala por mí, el cordero que me olvida.
 
La noche del sábado, en El Refugio, el actor del cine mexicano, que ha participado en películas como El infierno y Matando Cabos, platicó con un nutrido público de jóvenes y adultos en un bar del centro de Xalapa sobre la literatura y sus gustos, como una plática entre viejos amigos, en donde la gente pudo conocerlo un poco mejor y mirar otra de sus facetas como artista.

Después de la presentación de su poemario, entre un río de voces y el sonido de las botellas de cerveza, Joaquín Cosío ofreció una entrevista en la que dio sus opiniones sobre el cine mexicano y la voluntad del artista.

¿Cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta el cine nacional?

“Estamos ante un industria muy complicada y costosa, hacer cine en México es muy complicado porque tenemos una competencia bastante desleal en el sentido de la producción norteamericana y tenemos problemas de distribución gravísimos, sin embargo, el cine mexicano está respirando, se está moviendo, hay nuevas generaciones que están entrando y fortaleciendo mucho el cine nacional. Hay una nueva generación de actores, directores, guionistas y parece que el momento es importante y me siento contento se estar formando parte del cine nacional. Sin embargo es bastante lo que tiene que hacerse, hay que reglamentar y hay que estar apoyándolo en todos los sentidos”.

¿Qué opinas de que el cine mexicano esté llegando a festivales internacionales?, por ejemplo, el trabajo de Reygadas e Inárritu.

“El cine mexicano está ganando posiciones, se está produciendo mucho, no siempre lo mejor, pero entre más se produzca hay más posibilidades de que haya mejor cine. Y como siempre, las grandes propuestas, desde mi punto de vista, siempre vienen de la voluntad de quienes quieren hacerlo, el artista nacional es muy firme y tiene que enfrentarse a una gran cantidad de problemas. Siempre es el esfuerzo individual el que da la muestra de lo que se puede hacer. Las subvenciones siempre son veleidosas, no siempre son lo esperado, además hay una política cultural bastante fallida e inconstante, pero la voluntad del artista nacional siempre se impone y es esa la que siempre aporta y descubre”.

La gente alrededor de Joaquín Cosío lo felicita, le toma fotos, le piden autógrafos, él se muestra amable y alegre entre gente que ha disfrutado de su trabajo, es un hombre muy grande, de manos demoledoras y rostro redondo e intimidante, pero ahí, entre la muchedumbre del bar, se inclina sobre la pequeña grabadora y parece más cercano, hablando de una industria que le apasiona.

En cuanto a los festivales, además del de Morelia y Guadalajara, ¿que opinas de otros que se llevan a cabo en el país?

“Curiosamente ha habido una especie de moda de festivales. Siempre es algo bueno y es bastante necesario que el cine nacional se exponga o que haya foros a los que la gente puede ir. Claro que los de Morelia y de Guadalajara son importantísimos, pero ha habido otros como en Zacatecas, Durango, Chihuahua. Ojalá proliferen, siempre serán bienvenidos y necesarios.

En cuanto a tus proyectos, ¿qué puedes decirnos?

“Estamos cerrando el año, ya el próximo veremos, pero por el momento hay varias películas en las que estoy participando La vida precoz y breve de Sabina Rivas, de Mandoki, Las paredes hablan y Santos vs. la Tetona Mendoza”.

¿Dinos qué es eso que te ofrece la actuación?

“Actúo porque me divierto y cualquier papel siempre es divertido e interesante, cualquier proyecto es algo que me mantiene bastante contento”.

¿Qué nos puedes decir de Xalapa?

“He venido de vacaciones, tengo amigos, es una cuidad muy hermosa, se come muy bien, se toma un café espléndido. Tengo amigos querido aquí, escritores, actores y Xalapa tiene una tradición cultural enorme, aquí se han forjado actores notables como Damián Alcázar y Dagoberto Gama y desde luego, hay una tradición literaria importante”.

Ahora que se está difundiendo las licenciaturas y maestrías de cine con reconocimiento, ¿qué opinas que esto esté pasando en México?

“Me parece formidable, evidentemente es fundamental hacer escuelas de cine al igual que con cualquier disciplina, sobre todo ahora que México requiere del arte para sanar la heridas que tiene, es un país que está sufriendo mucho y el arte vendrá a sanar un poco a ese dolor”.

En cuanto a presupuestos y el apoyo del gobierno, ¿qué opinas?, ¿cada día son menos?

“No soy optimista en lo que el estado hace, yo creo en la gente, en los nuevos artistas, en las comunidades, vigorosas como la de Xalapa que tiene tanto creador. Creo en las comunidades de artistas como las de Zacatecas y Chiapas, gente que hace y no se espera a las subvenciones. Yo no creo en las políticas del estado, la misma palabra, política para mí es complicada.

¿Qué le dices a los jóvenes que quieren hacer cine y viven en este México que esta cambiando?

“Que sigan su pasión, la cual es un río turbulento que hay que dejar correr, que se diviertan y no ceden ante los impedimento que van a encontrar”.
La noche sigue, los amigos brindan y Cosío firma su libro de poemas, que hacen un homenaje a Ciudad Juárez, un lugar lastimado que día a día lucha por sobrevivir.



sábado, 1 de octubre de 2011

La muchas caras de Ricardo Piglia





Entrevista por Mariana Carbajal



En el marco del Hay Festival, al terminar la plática Elogio a la brevedad, Ricardo Piglia hace un espacio en su ocupada agenda para darse el tiempo de contestar algunas preguntas enfocadas en área de su trabajo poco difundida. Piglia es uno de los escritores latinoamericanos más reconocidos. 

Ganador de los premios: Casa de las Américas, Planeta, el Iberoamericano de Letras José Donoso, el de la Crítica y el Rómulo Gallegos, conserva una actitud humilde, dispuesto a hablar de las diferentes facetas de su trabajo como escritor, guionista y lector.

–Usted ha trabajado en la escritura de varios guiones. Mi pregunta es con respecto a la película Foolish Heart, dirigida por Héctor Babenko. ¿Cómo fue este proceso?

–Un trabajo muy interesante, nos reuníamos en la semana, en algún lugar que no fuera donde vivíamos. Conversábamos la historia, la discutíamos, hacíamos notas, yo escribía y se le mandaba a Babenko, luego volvíamos a hacer lo mismo. Me gustaba ese sistema de aislarse un poco e ir armando la historia. Colaborar juntos en ese punto, pero no tanto en la escritura.

– ¿Cómo fue conocer a Héctor Babenko y participar en ese proyecto? 

–Fue una experiencia lindísima para mí, nos hicimos muy amigos. Es un director que tiene mucha experiencia y que ha trabajado en Hollywood. En cuanto a la película, la primera parte me gusta mucho, está muy bien. En la segunda parte hay problemas, pero yo estoy muy contento con la experiencia.

– ¿Babenko cambió mucho el guión que usted escribió

–No es que cambiara, me parece que en el final él interpretó de una manera lo que era la segunda parte de la historia.

– ¿Qué opina de la adaptación de su novela Plata Quemada? ¿Le gustó?

–Sí. La viví como una experiencia hecha con mucha seriedad, por Piñeyro y Marcelo Figueras, que hicieron un trabajo muy serio. Cuando se trata de la adaptación de libros míos, prefiero no intervenir. Me alejo un poco. Para adaptar, ellos no tomaron toda la novela, la interpretaron, y yo estoy de acuerdo con la lectura que hicieron de ella. Buscaron un eje de la novela y de eso hicieron la película. 

–En cuanto a la adaptación cinematográfica. ¿Usted cuál considera que sea el punto clave?

–Yo hice una adaptación que se filmó del Astillero de Onetti. Y aprendí mucho, ahí me di cuenta que muchas veces lo que hay que adaptar es un fragmento de la historia. Me gustan mucha las adaptaciones que digamos recrean la obra, que dan cuenta del conjunto, que no la ilustran en un sentido mecánico. Que la reinterpretan de alguna forma. 

– ¿Al escribir su Diario lo hace como escritor, pensando que lo van a leer o realmente lo escribe para usted?

–No, lo escribo para mí. Últimamente he empezado a pensar en eso, en que si lo voy a publicar o no lo voy a publicar.

–Y esta idea de que lo van a leer, ¿cambia la forma en que usted escribe?

–No, yo no creo, porque tampoco hay secretos. Ojalá tuviera alguno. Los escritores pensamos que nuestra vida tiene secretos, pero no. No es que haya algo ahí como un campo privado. Si no son más bien experiencias que he ido escribiendo de una forma aleatoria. Y bueno, uno se convierte en alguien ahí un poco cómico, porque por qué uno tendría que escribir todo lo que hace en un cuaderno. Sin embargo, el diario ayuda mucho a conocernos. Lo que me he dado cuento al leer mi Diario es que hay muchas repeticiones. El Diario es algo muy ilustrativo con el que se aprende a tomar distancia.

–Es muy interesante lo que dice: que leer un diario es como mirar a otra persona, como algo siniestro.

–Sí, por momentos. Porque al leerlo uno tiene la sensación de querer advertirle algo al otro.

–Un poco cambiando de tema. Con respecto a Gombrowicz, ¿cuál cree que fue si importancia en la literatura argentina? A pesar de estar siempre separado.

–Sí, estaba muy separado, pero tenía contacto con jóvenes. Y la actitud de Gombrowicz nos ayudó a todos, desde el momento en que se encontraba peleado con la literatura de Borges. Él era la antítesis porque él abordaba la escritura como algo que debía hacerse desde nuestra propia estupidez, desde nuestra condición, no pensar en lo que no somos. Y eso fue muy bueno para nosotros. Era una actitud que todavía no se tomaba en América Latina, abordar la carencia y la idea que hacemos las cosas con lo que tenemos y cómo podemos.

–En otro tema, ¿desde su punto de vista cree que se puede hablar de una renovación del cine argentino?

–Sí, a mí me gustan mucho los jóvenes, me gusta muchísimo Lucrecia Martel. Ella como un ejemplo. Yo creo que esta cuestión tiene que ver con los los jóvenes que ahora tienen otros medios, diferentes a los que teníamos antes.

–Bueno, como último pregunta. ¿Qué opina sobre el debate de que el libro electrónico dejará atrás a las publicaciones?

–Yo creo que el libro va a persistir. Para mí la clave no es tanto el soporte en el que leemos, sino la persistencia del lector. Esa relación particular que supone leer un texto literario.